Los entornos sociales digitales representan hoy en día uno de los principales espacios de contacto entre las organizaciones y el público. Su gestión no consiste en la simple publicación del contenido, sino que requiere una planificación coherente con los objetivos de comunicación, los idiomas y los contextos de uso.
En este marco, se sitúa al Social Media Manager: el profesional que define y gobierna la presencia de la organización en las plataformas sociales digitales, garantizando su coherencia, reconocibilidad y mensurabilidad.
De la presencia espontánea a la presencia planificada
La participación en las redes sociales, si no está estructurada, genera comunicaciones fragmentadas que son difíciles de evaluar.
El Social Media Manager introduce un método en la gestión de canales, transformando la presencia en línea en una actividad organizada.
Su actividad permite:
- establecer el papel de los distintos canales digitales;
- identificar los idiomas adecuados para el público;
- hacer que los resultados de la comunicación sean observables.
Las redes sociales se convierten así en componentes integrados del sistema de comunicación y no en herramientas aisladas.
Funciones y actividades
El administrador de redes sociales trabaja en términos de diseño y planificación de actividades sociales.
1) Análisis de las audiencias y los contextos digitales
Estudie los comportamientos de la información y los métodos de uso para identificar los métodos de comunicación apropiados.
2) Definición de la estrategia editorial
Establece la estructura, la frecuencia y el tipo de publicaciones en relación con los objetivos de la organización.
3) Elección de plataformas e idiomas
Identificar los canales más apropiados y definir criterios expresivos coherentes con la identidad y la función de comunicación.
4) Definición de las métricas de evaluación
Establece indicadores útiles para comprender la eficacia de la presencia en línea y mejorarla con el tiempo.
5) Integración con la comunicación general
Coordine la comunicación social con los sitios, el contenido informativo y otras actividades de comunicación.
En función de la coherencia comunicativa
El valor de la figura no reside en la gestión operativa de las conversaciones, sino en el diseño del modelo de presencia digital.
El Social Media Manager permite a la organización:
- evitar la discontinuidad entre los canales;
- estandarizar los lenguajes y modos de expresión;
- mejorar la comprensión de los contenidos;
- hacer que la comunicación sea evaluable.
La mensurabilidad de la comunicación social
Los entornos sociales producen datos relacionados con el uso del contenido.
El administrador de redes sociales utiliza esta información para comprender si los métodos de comunicación adoptados son apropiados para el público.
De este modo, la comunicación social puede mejorarse progresivamente y no depender de publicaciones ocasionales.
Una figura de diseño de presencia digital
En el sistema de comunicación digital, el Social Media Manager conecta los objetivos de comunicación y el uso de las plataformas.
No produce contenido específico y no se limita a la gestión operativa de las interacciones: define cómo la organización debe estar presente en los entornos sociales digitales, haciendo que la participación sea coherente, ordenada y verificable en el tiempo.